Fuga en el kayak Point 65 Kingfisher: reparación rápida y escaneo 3D para futuras mejoras
En el vídeo anterior sobre el Kingfisher ya mencioné que al compartimento delantero le entra agua constantemente. Intenté solucionarlo con burletes de ventana, puestos en varias capas — terminó funcionando como la esclusa de un submarino, pero no sirvió de nada. Después de otra salida de pesca, cuando quedó claro que seguía entrando agua igual, por fin me senté a buscar el origen — y lo encontré.
Grietas en el soporte del pedalier
Resulta que la fuga no viene por la tapa del compartimento, sino por el propio casco, justo donde va montado el pedalier. Ahí hay dos grietas simétricas, una a cada lado. Todo el bloque trabaja a flexión en ese punto, y el plástico ya tiene un pliegue bien visible. Para mostrar el problema en cámara, sujeté el kayak en el agua y simulé con las manos la presión que hacen las piernas sobre los pedales — se ve cómo se mueve todo el conjunto. Por cierto, el arreglo provisional que hice antes — un tope improvisado bajo el tornillo del pedalier — no resultó inútil: con él puesto, ese juego casi desaparece.
Vi algunos vídeos sobre soldadura de polietileno y pregunté precios en un taller local — cobran unos 130 euros la hora. Decidí no soldar por ahora: el kayak es bastante flexible, así que es poco probable que se rompa de golpe al chocar con una roca, aunque en ese punto claramente hay tensión. En su lugar, opté por una reparación rápida con un adhesivo especializado que se comporta como un sellador.
Reparación rápida: desengrasado y parches
Antes de pegar, rasqué las dos zonas con un cuchillo — las grietas atraviesan el plástico de lado a lado, en algunos puntos casi se ve la luz a través — y desengrasé la superficie. No le di muchas vueltas al adhesivo: le pregunté a ChatGPT qué serviría tanto para el plástico del casco como para la zona de la junta, y terminé usando T-Rex Power. Lo apliqué en forma de parches — es bastante pegajoso, y en algunos puntos incluso salió por el otro lado de la grieta, buena señal de que la traspasó por completo. Por si acaso, también apliqué sellador en la cara interior, donde también empezaban a asomar gotitas. Ahora solo queda esperar a que cure sin que los parches se despeguen antes de tiempo.
Escaneo 3D para una futura mejora
Mientras curaba el pegamento, decidí no quedarme solo con el parche y escanear todo el conjunto en 3D para sacar medidas de control de cara a una mejora en serio. La idea es imprimir en 3D un talón de refuerzo que vaya bajo las placas de sujeción (vi una solución parecida de otro aficionado) — una pata sobre un vástago que encaja a presión y evita que el bloque se flexione. El único inconveniente es que el talón sobresaldrá un poco por encima del nivel del kayak durante el transporte, pero parece asumible.
Era la primera vez que escaneaba algo, con una app parecida a Polycam — tuve que quitar el pedal para que no estorbara. Hice varios escaneos: el más largo intentó capturar también el interior, otro fue un escaneo rápido con los pedales puestos (al final lo borré, salió muy sucio), y otro más fue solo una pieza en bruto para detectar errores gordos. Comprobé la precisión con la cinta métrica: la placa mide unos 140 mm de ancho, 25 mm de grosor, la pieza metálica ronda los 90-100 mm, el agujero 110 mm, la pared 180 mm. Veredicto honesto: bastante bajo en polígonos, con un par de centímetros de error justo en la unión que necesito, aunque la geometría — ángulos, distancias — salió bastante más precisa que las texturas, con medidas dentro de más o menos medio centímetro. Suficiente para una primera aproximación a la pieza real, aunque la propia app dejó una sensación algo verde.
Qué sigue
En el envase del adhesivo pone que fragua en un segundo, así que los parches deberían estar listos bien antes de la salida de mañana. Si tenéis experiencia con una reparación parecida — soldadura de polietileno o cualquier otra cosa — contadlo en los comentarios, seguro que sirve. Y tengo curiosidad por saber qué os parece este formato de vídeo.
